"STAT ROSA PRISTINA NOMINE, NOMINA NUDA TENEMUS"

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El blog de Pelayo Castillo Palacios

jueves, 7 de septiembre de 2017

LA ANTIGUA ERMITA DE LA VIRGEN DEL PINO

            Con motivo de las Fiestas Patronales de este septiembre, el Exmo. Ayuntamiento publica y entrega la revista anual en la que, tradicionalmente se inserta algún artículo histórico. En el presente año tenemos que explicar nuestro desacuerdo con el dedicado a la Ermita de la Virgen del Pino, evidentemente no con su última y actual ubicación que, por motivos obvios no trataremos, pero sí con la afirmación de que la denominada “hermita arruinada” del croquis que en mayo de 1810 realiza Josef Ibañez, dentro del marco de la Guerra de la Independencia sea la ermita antigua de la patrona iliplense. Aspecto con el que no podemos estar de acuerdo, al menos hipotéticamente y sobre una serie de razones que enumeraremos; por supuesto, sobre la base  de indagaciones propias y lecturas de otros investigadores, adelantamos que no hemos encontrado ninguna ubicación exacta de la referida ermita, aunque sí bastante aproximada.
           
Croquis de 1810


SANTA MARÍA DE LAVAPIÉS

Pensamos que la advocación de la Virgen del Pino, procede de otra más antigua, la de “Santa María de Lavapiés”, como se atestigua en el testamento de Urraca Fernández, vecina de Niebla, quien el 10 de febrero de 1349 dona dos maravedíes:

E mando a las obras de las / eglesias de Santa María de Lauapiés,” (ANASAGASTI y RODRIGUEZ, 2006) (VILAPLANA, 1975).
            
           En 1396 (3 de octubre), el I conde de Niebla, Don Juan de Guzmán, otorga testamento en el que se indica:

“E mando a la hermita de San Christóual de Niebla e a Santa María de Lauapiés, que son término de la dicha villa a cada vna dellas veinte maravedís”
           

VIRGEN DEL PINO

Si damos veracidad a Fray Felipe de Santiago (1714) quien nos narra la aparición de la Virgen en un pino en julio de 1480 y que daría su nombre actual a la patrona iliplense (ALZOLA, 1991), consideramos que se produce un cambio en el nombre de la advocación de Santa María de Lavapiés por el de Virgen del Pino, debido a la mencionada aparición. Aunque hay autores que justifican el cambio de advocación a motivos estilísticos, relacionando la talla de una imagen barroca con el mismo (GONZÁLEZ y CARRASCO, 1981).
            
         Independientemente del motivo, la referencia más antigua que hemos leído en el Archivo Histórico Municipal[1] nos retrotrae a 1641:

“Que se traiga nuestra / señora del Pino (nota al margen) / En este cabildo se acordó se traiga Nuestra Señora del Pino / de su ermita a la yglesia maior desta villa y se le diga un / nouenario de misa cantadas por los temporales / y para que cuiden desto nombraron por diputados / a los dichos Gonzalo de Baldelomar y Diego / Alonso Coronel /”


  A.M.N. leg nº5 fol. 179 vº


Desde este siglo XVII ya se usa con seguridad y plenamente la advocación de Virgen del Pino.

El 10 de diciembre de 1755, al alcalde Mayor de Niebla envía una relación de los desperfectos que el terremoto de Lisboa había causado en la jurisdicción de Niebla, en la misma encontramos:

“La felicidad de no haberse experimentado en esta villa la desgracia de persona alguna ni el estrago que se ha oído de otros pueblos inmediatos, se atribuye al benigno patrocinio de la devota Imagen de Nuestra Señora del Pino, singular abogada en cuantos desconsuelos han afligido a este pueblo, que se venera en su ermita que está a distancia de medio cuarto de legua en un valle, inmediata a un arroyo que llaman Lavapiés, en cuya ermita con la casa de su santero y hospedería no se ha visto que dicho terremoto ocasione quiebra ni el más leve desconchado no siendo sus fundamentos los más fuertes”

Tomaremos como medida la legua castellana en sus dos dimensiones más “oficiales”, la del siglo XVI (1 legua = 6666,66 varas = 5572,7 metros) y la que establece en 1769 una Real Orden (1 legua = 8000 varas = 6687, 3 metros); de esta forma “medio cuarto de legua” supondría una distancia entre 700 y 840 metros aproximadamente, eso sí en un valle del Lavapiés.

Ubicación de las dos ermitas conocidas, antigua (S) y actual (N)

Si reconocemos la misma devoción bajo dos advocaciones distintas, debemos suponer igualmente que la ermita de la Virgen ha estado siempre vinculada al arroyo de Lavapiés, retirado de la ubicación junto al río Tinto que se hace en la Revista de las Fiestas. Ubicación que ha sido un continuo en la tradición romera iliplense, de hecho, las antiguas romerías de las Cruces (que acabaron siendo sustituidas por la actual de la Virgen del Pino) se realizaban a orillas del Lavapiés donde se encuentran las ruinas de una ermita que nunca llegó a terminarse, más cercana al pueblo que la actual.


Imagen del siglo XVII, tomada del muro de facebbok de Patrimonio Fotográfico y Documental Iliplense


HERMITA ARRUINADA

Si descartamos la “hermita arruinada” como la de la Virgen del Pino ¿a qué corresponden tales ruinas? Pues tal y como refiere el investigador Enrique Infante Limón en su tesis doctoral (inédita) o en su artículo sobre las consecuencias de la Guerra de la Independencia en Niebla (INFANTE, 2013), todos los indicios apuntan a que fueran los restos de la parroquial de San Lorenzo, una de las cinco collaciones que hubo en Niebla con posterioridad a su conquista por Alfonso X.

Tanto en el mencionado testamento de Urraca Fernández como en otro posterior de Inés Sánchez, de 1383, se menciona la iglesia de San Lorenzo del Arrabal, dicha cercanía al arrabal hace mucho más plausible que las ruinas fueran de dicha parroquia. En una visita arzobispal de 1685 se dice de ella que estaba de Niebla “tan distante como está el convento de San Diego de la Puerta de la Carne de Sevilla”. Mientras que Rodrigo Caro puntualizaba que se levantaba “bien lexana de la villa que hasta allí ocupava su arrabal, y se ven los fundamentos de las casas y calles” (INFANTE, 2013). Actualmente no existe el convento franciscano de San Diego, en su lugar hay una glorieta del mismo nombre que dista unos 800 metros de la Puerta de la Carne, distancia que si se acerca mucho más a la existente en el croquis entre la ermita y el casco urbano iliplense. Ruinas que fueron definitivamente destruidas por los franceses según se recoge en una visita arzobispal de 1817.

Como conclusión al presente artículo queremos puntualizar que no conocemos documentación original sobre la exacta ubicación de la ermita de la Virgen del Pino (o de Santa María de Lavapiés en su caso), quizás los documentos del AMN nos lo desvelen en un futuro, pero lo que conocemos acerca de San Lorenzo extramuros nos hacen sospechar que la “hermita arruinada” fueran los últimos restos de su parroquia.

Aprovechamos igualmente para felicitar a todos los iliplenses en sus fiestas patronales.



Pelayo Castillo Palacios
Antonio Bonilla Giles




Bibliografía:

-                   - ALZOLA GONZÁLEZ, JOSE MIGUEL. En “Revista de las Fiestas 1.991”

- ANASAGASTI VALDERRAMA, ANA MARÍA y RODRIGUEZ LIAÑEZ, L. Niebla y su tierra en la Baja Edad Media: historia y documentos  [Huelva] : Diputación de Huelva, Servicio de Publicaciones, 2006, 2 v.

-             - CARO, RODRIGO.(1634) Antigüedades y Principado de la Ilustrísima ciudad de                   Sevilla y Chorografía de su convento jurídico o antigua Cancillería. Sevilla. Capítulos             LXXXI.

-            - GONZÁLEZ GÓMEZ, JUAN MIGUEL; CARRASCO TERRIZA, MANUEL JESÚS.              Escultura Mariana onubense, Historia-Arte-Iconografía. Instituto de Estudios Onubenses.      Diputación Provincial de Huelva. 1981

      - INFANTE LIMÓN, ENRIQUE. Consecuencias de la Guerra de la Independencia en el patrimonio cultural de Niebla (Huelva). En “Laboratorio de Arte” num 25. 2013. Pp 643-647.

-              - PEÑA GUERRERO, MARÍA ANTONIA. El tiempo de los franceses. La guerra de la             Independencia en el suroeste español. Cuadernos de Almonte, núm. extraordinario I.           Almonte. 2000.

-               - VILAPLANA MONTES, MARÍA ASUNCIÓN. La colección diplomática de Santa                Clara de Moguer, 1280-1483. Universidad de Sevilla, publicaciones de la Universidad           nº 30. 1975.
-           
-                - VILLEGAS MARTIN, JUAN y MIRA TOSCANO, ANTONIO. Diario de las                           operaciones de la División del Condado de Niebla que mandó el Mariscal de Campo             D. Francisco de Copons y Navia. Edición facsímil. Universidad de Huelva. 2011.

           - AMN (Archivo Municipal de Niebla)




[1] Los legajos 3 y 4 del AMN no hemos podido aún consultarlos por motivos de conservación, es por lo que no podemos asegurar alguna referencia más antigua a la que aquí publicamos

martes, 14 de febrero de 2017

AUTO DE BUEN GOBIERNO

A principios de año se nombraban los cargos municipales para el corriente y , sobretodo en el periodo de la Ilustración, se publicaban los  “Autos de Buen Gobierno”. Son disposiciones municipales que tratan de regular diversos aspectos de la vida local, normalmente responden a necesidades particulares de la población y problemas comunes y reiterativos que necesitan de una ordenación general para su cumplimiento. Aunque con otro nombre se recogen en ordenanzas municipales más antiguas, es con la Ilustración cuando se generalizan en todos los Ayuntamientos españoles. En el caso concreto de las ordenanzas iliplenses del año 1842, son una copia y/o repetición de las del 41, pero éstas estaban incompletas (faltando los puntos 5 y 6). No sabemos si se copiaron por inercia o los problemas que se tratan son tan comunes que era necesario repetirlos año tras año, lo que también nos hace dudar de su efectividad. Os transcribimos las del año 1842 para que veáis que los problemas eran de lo más diversos:



Acuerdo del / día seis de enero (nota al margen)

En la villa de Niebla en seis de enero de mil ocho- / cientos cuarenta y dos, reunidos en sus salas / Capitulares los señores que componen el Ayunta-/ miento Constitucional, se hizo presente por el  / señor presidente, debía tratarse del Auto de buen / gobierno que debía regir en esta villa en / el presente, y en su vista acordaron / sus mercedes autorizar el mismo dicho precio / para la observancia y egecusión del siguien- / te: /

1º. Se prohíbe a toda persona blafemar de Dios, ni de / su Santísima madre, ni proferir palabras inde- / corosas por las plazas y calles de esta villa / contaminando con tal mal ejemplo la jobentud // (8rº) ni poniéndose lo mandado en / este ayuntamiento la multa irremisible de veinte / reales por la primera, doble por la segunda y / de proceder por la tercera contra el causante / con arreglo a las leyes /

2º. Se prohíbe igualmente que pasadas las / horas de las nuebes en el invierno, y las / diez en el verano, permanescan abiertos / los establecimientos de casas de vevida / imponiéndose desde luego a sus dueños / la multa de veinte reales en cuya pena in- / currirán también los concurrientes que se / encuentren las espresadas horas / en dichas casas de vevidas, a cuyos dueños / se duplicarán caso de reisidencia la espresada / multa, y por la tercera ves se le hará serrar el / establesimiento con lo demás que corres- / ponda.

3º Procurarán todos los vecinos limpieza y aseo / de todas las puertas, barriendo con frecuencia/ todo el frente de ellas hasta la corriente / no dando lugar a que por la autoridad se le / prebenga lo verifique, en cueyo caso satisfarán // (8vº) en punto de su omición al alguacil los derechos de / sus diligencias.

Calle San Walabonso en 1891, se puede observar la linea en el empedrado que marcaba la "corriente"

4º. Siendo penoso a la conservación de los / sembrados el tránsito de los jumentos y de- / más bestias caballares sin el uso de los / bosales tan recomendado, se prohíbe desde / luego, a todo dueño de caballerías, se transite / con ellas sin bosal; conminándose con la / multa de  cuatro reales al que faltare lo man- / dado en este ayuntamiento, duplicándose en caso de rei- / sidencia.

5º. Se prohíbe anden perros por las calles por lo / dañoso que es a la salud pública y por lo que pudiesen causar a los niños de corta / edad, como se ha esperimentado en algunas / ocaciones, si no en esta villa, en algunas otras / poblaciones, ni usándose por consecuen- / cia, se observe así con la pena que se impone / por primera ves al dueño de cada ves que / saprenda de cuatro reales, doble por la según- / da y de proceder a lo demás que corres- / ponda contra los infractores a lo prevenido / en este ayuntamiento.

6º. Se prohíbe a toda clase de persona el uso de / armas prohibidas, quedando sugeto el que / se le aprenda con ellas las penas estableci- / das por las leyes.


AMN. Leg 20 fol 7vº (Actas de Cabildo)



Pelayo Castillo Palacios y Antonio Bonilla Giles

jueves, 5 de enero de 2017

MIGUEL DE CERVANTES, RECAUDADOR EN NIEBLA

El pasado 10 de noviembre publicaba Manuel Mora en su blog un artículo inédito sobre la presencia de Miguel de Cervantes en Lucena, ver http://lucenahistoria.blogspot.com.es/2016/11/miguel-de-cervantes-en-un-documento.html . No voy a ahondar en los hechos que motivan la presencia del ilustre escritor por tierras del Condado de Niebla, lo podéis leer amplia y doctamente explicado en el referido blog.



Esa envidia sana que motiva a todo curioso y estudioso de su historia hizo que nos pusiéramos a leer con detenimiento las actas capitulares correspondientes a finales del siglo XVI, recogidas en el legajo número 1, del que existe copia digitalizada, realizada durante su restauración.

Días más tarde, el 19 de noviembre, en la vecina Villalba del Alcor, se celebraba una conferencia a cargo del historiador moguereño José Luis Gozálvez Escobar sobre la presencia de Cervantes en el condado de Niebla. A estas alturas ya teníamos noticias del insigne personaje referentes no sólo al condado sino a la misma villa de Niebla.

En el periódico digital Huelva Buenas Noticias podemos leer el siguiente artículo http://huelvabuenasnoticias.com/2016/02/24/cervantes-en-el-condado-de-niebla-a-proposito-de-un-aniversario-casi-olvidado/ donde también se hace una extensa explicación de las motivaciones y andanzas cervantinas por estas tierras onubenses.

José Luis Gozálvez refiere que “en el archivo de Niebla hay constancia de la asignación de 600 fanegas de trigo a recaudar entre Villarrasa, Bonares, Lucena, Rociana, Valverde, Calañas, Villanueva de las Cruces, Santa Bárbara, Cabezas Rubias y Niebla, pero sin aludir a Cervantes”. Incluso en el mapa coloca la visita a Niebla el 26 de noviembre de 1593.

Hoy queremos, a modo de regalos de Reyes Magos, haceros partícipes del siguiente descubrimiento en nuestro archivo:

En Nyebla, veinte y siete días del mes de jullio / de mil e quinientos y noventa y tres años, se / juntaron a cabildo Juan Luzero y Rodrigo Al- / uarez, alcaldes hordinarios y Juan Prieto de / Vayas y Andrés de Gallegos y Francisco de / Avendaño y el licenciado Ramirez, regi / dores,  y Juan Rodriguez Mocho, procurador /
XC Fanegas de trigo / para las galeras (nota al margen) /
En este cabildo presentó una comisión Migu- / el de Çervantes, comysario por Miguel / de Oviedo, proveedor y contador por su Magestad por la qual  desta villa se ha- / ga casa y cata y conduzca todo el tri- / (391rº) go que pudiere hallar entre los vecinos / della, para el proveimiento de las / galeras de España y por [   ] causar mo- / lestias que se podrían h[a]cer a los vecinos / se tomó asiento con el dicho Miguel de / Çervantes, comysario, que se le de y sir- / va desta villa a su magestad con no- / venta fanegas de trigo, el qual se reparta entre / los vecinos della y s[e] [l]ance repartimi- / ento los alcaldes desta villa.
Juan Luzero [firma]

Archivo Histórico de Niebla. Legajo nº 1 fols. 390vº y 391rº



Imágenes del leg. 1 con el nombre de Cervantes resaltado.

Cuando se refiere al “trigo para galeras” es precisamente el que se usa para la base de la alimentación en estos barcos que dominaron el Mediterráneo durante los siglos XVI y XVII. Hubo armadas de diversa índole, aunque todo hace suponer y dado el encargo y referencia que se hace en el acta a “su magestad” que es la armada real la que debe ser abastecida, y Sevilla uno de los puertos principales para tal menester. Con el trigo recaudado se elaboraba el “Bizcocho de galera”, un pan horneado dos veces para que aguantase durante más tiempo que se comía junto a un potaje de habas o garbanzos y agua.
Galera del Adelantado Mayor de Castilla en el s. XVI

Un testimonio que añadir a los ya estudiados con anterioridad y que ponen de manifiesto la presencia del insigne escritor en tierras onubenses, poniendo Niebla, al igual que las localidades mencionadas por los dos historiadores anteriores, junto a las localidades que tuvieron el privilegio de recibir a Miguel de Cervantes.

Ni que decir tiene que hemos peinado toda la documentación relativa al año 1593 que creemos hay en nuestro archivo, sin encontrar nuevas noticias sobre Cervantes, pero al igual que este descubrimiento, pensamos que todavía nos quedan muchas y gratas noticias que revelar.

Son estos pequeños trocitos de nuestra historia los que compensan las horas de trabajo: consultas, fotografías, viajes, transcripciones, revisiones, etc… sean por bien empleadas si el premio final son estas perlas de nuestra sociedad pasada.

 Disfrutad de este pequeño regalo navideño.

Pelayo Castillo y Antonio Bonilla

Amantes de nuestra Historia iliplense.

sábado, 29 de octubre de 2016

FERIAS DE NIEBLA

Muchas veces hemos leído que la feria de Niebla es una de las más antiguas de España, pero ¿qué hay de realidad en ello?

Nuestro afán investigador del Archivo Histórico nos hizo buscar algún referente o indicio que nos llevara a tiempos pretéritos de nuestra actual feria de “Tosantos”.

Antes de nada pongámonos en antecedentes históricos. El profesor Ladero Quesada escribe en su obra “Niebla, de reino a condado”:

La primera concesión de feria a Niebla, efectuada por Sancho IV en agosto de 1287: duraría 30 días cada año, entre el 16 de abril y el 15 de mayo..... que tal vez no llegó a funcionar, pues la nueva concesión de feria que efectuó Alfonso XI en 1336, no se presentó como confirmación de algo ya existente.
(firmado en Toro, el 12 de agosto de 1287)
        

         Así pues, no sabemos a ciencia cierta si esta primera concesión tuvo efectos prácticos o sólo lo fue sobre el papel.
El mismo libro nos relata un poco más adelante que:

En Lerma, el 12 de noviembre de 1336 les otorga una feria franca anual del 15 de abril al 15 de mayo. Los que acudieran tenían que pagar, no obstante, los diezmos aduaneros; franqueando a todos los mercaderes que acudieran a la misma, salvo las mercancías que llegasen por mar. Niebla era puesto aduanero donde se cobraba el almojarifazgo, que luego se integraría en la fiscalidad señorial. El rey concedió en 1327 y luego en 1331 que se guardara la costumbre según la cual las alzadas de los pleitos sentenciados por el alcalde de la aduana de Niebla, serían vistas por los alcaldes de la villa, sin posibilidad de apelación ante la aduana de Sevilla, y esto era un apoyo evidente a la autonomía del concejo en materia mercantil.

Hay muchos que, buscando una mayor justificación histórica, hacen retrotraer nuestra actual (y única) Feria a la concesión regia de 1336, sobre todo cuando intentan vincular la Feria de “Tosantos” a una supuesta “Feria Franca Medieval”. En nuestra opinión no tienen conexión alguna, o por lo menos probada relación documental. En ningún acta de Cabildo consultados hasta ahora (desde 1581 a 1699) hemos encontrado citas acerca de la feria de noviembre; también debemos decir, en honor a todo el rigor científico que pretendemos, que la documentación de nuestro archivo es tan abundante que nunca se puede descartar totalmente una hipótesis.

Pensamos que la feria que Alfonso XI concede a Niebla es de un carácter distinto a la actual de “tosantos”, que se mantuvo durante un tiempo, pero que se acabó perdiendo en detrimento de la actual.

Una nueva referencia del profesor Ladero nos lleva a la siguiente afirmación:

El 17 de marzo de 1348, en Alcalá de Henares. Alfonso XI recibe a Diego García y Pedro Pérez como procuradores del Concejo de Niebla. Destaca la confirmación de la feria franca anual por parte del monarca.

Por lo que seguimos hablando de la feria franca anual que se celebraba entre abril y mayo.

En marzo de 1421, Juan II procedió a la última confirmación regia que conocemos de los privilegios otorgados a Niebla por Alfonso X y otros monarcas, incluyendo el de su feria, es de suponer que lo haría a petición del conde.

En esta última confirmación los que nos hace pensar en que las dos ferias son acontecimientos distintos es la utilización de las palabras “su feria”, en singular, no conocemos la transcripción, pero si el profesor Ladero está en lo cierto, el rey sólo confirma una feria, la única que Niebla tenía autorizada en ese momento y que volvemos a pensar era la de abril a mayo.

Pero a finales del siglo XVIII (entre 1785 y 1795) el geógrafo real de Carlos III, Tomás López se dedicó a levantar mapas de las regiones de España, entre ellas los Reinos de Córdoba, Granada, Jaén y Sevilla; para su obra envió un cuestionario a los párrocos de los lugares y villas de cada reino; en el referido cuestionario que se hace sobre Niebla encontramos la siguiente respuesta:

10.-      Cuáles son las ferias o mercados, y los días en que se celebran; qué géneros se comercian, extraen y reciben en cambio; de dónde y para dónde; sus pesos y medidas, Compañías y casas de cambio.

Las ferias que en lo antiguo eran una cada mes, están reducidas a tres, una de la víspera, día y el que sigue, del Señor San Miguel. Otra la víspera, día y por día de todos los Santos y la tercera por la Concepción Purísima de Nuestra Señora, en la que se venden y comercian de todos los géneros, pero especialmente ganados, sayal y suelas. Las pesas y medidas son por las del marco de Ávila.

Es la primera vez que leemos un texto referido a la feria de “Tosantos” explícitamente. Suponemos que desde la confirmación de Juan II, en 1421, hasta la descripción de Tomás López (fines del XVIII) tuvo que ponerse en marcha o afianzarse, en su caso, la fiesta de noviembre, pero hasta que nuestros estudios no den con algún texto al respecto no podemos aventurar nada más allá que estas amplias conjeturas.

Mapa del Reino de Sevilla, según Tomás López.

No obstante, y para seguir contribuyendo desde nuestra modesta publicación al conocimiento de la historia cotidiana de Niebla, sí que hemos encontrado una clara referencia a la feria de San Miguel, que os transcribimos:


Cabildo de 27 de septiembre (nota al margen)
En la uilla de Niebla, en veinte y siete / días del mes de septiembre de mill e seiscientos y ochenta / y un años. Se juntaron a Cabildo, como lo tienen / de costumbre, sus mercedes Fabián de Cabrera y Manuel / de Barca, alcaldes hordinarios; don Xristoual de Mon- / salue, alcalde de Rentas; Pedro Aluares e Francisco / Muriel, regidores; y assi juntos dixeron que por quanto / Su Excelencia el Duque, mi señor, de ocho deste presente mes y año en / que se digne de mandar que no se impida la entrada para / la feria que se hace el día de Señor San Miguel deste año / a las personas que vinieren con género de lugares barios / trayendo testimonios dellos. Acordárase, cumpla y execute / como Su Excelencia Manda. Y que con todas sus especias se haga / el registro de los géneros conforme a sus destinos. Se / nombran por deputados para el domingo veinte y ocho / del corriente hasta que se cierre las puertas y / el día de la feria, por la mañana, a fin? de los //  dichos señores alcaldes y Alcalde Mayor / y a Cristóbal de Monsalve, Alcalde de Rentas / y al presente escribano, a quien se les da facultades que / puedan  decidir las dificultades que se precie- / sen sobre dexar entrar o no los géneros que / quisieren a la feria, de forma que ayan de registrar- / se pieça por pieça, llamando por los regidores /
A.M.N leg. 7 fols 54rº y 54vº



Hasta que nuestro Archivo Histórico nos regale nuevos datos, os deseamos unas felices fiestas.

Pelayo Castillo Palacios

Antonio Bonilla Giles.

lunes, 30 de mayo de 2016

CORPUS CHRISTI

Este domingo se celebró la fiesta del Corpus Christi, una de las más tradicionales en la historia de Niebla. Nuestros estudios locales han dado como fruto que, desde las actas de cabildo más antiguas conservadas, son dos o tres festividades las que están periódicamente recogidas año tras año. De hecho salvo 1582 todos los demás años estudiados tienen alguna referencia a esta celebración en Niebla, y probablemente este año fue especial porque se hallaban cerradas a cal y canto las murallas por la epidemia de peste que azotaba a Andalucía occidental.

A nivel mundial fue una religiosa, Juliana de Cornillon,  la que animó a celebrar esta fiesta en honor del Cuerpo y de la Sangre de Cristo el año 1208. Posteriormente, en 1246, se celebró por primera vez esta manifestación festiva y pública en Lieja. Desde entonces la Iglesia la instituyó como de obligado cumplimiento. Y será el primero de los Papas renacentistas,  Nicolás V, quien  estableció que la Hostia Santa saliera en procesión por las calles de Roma en la fiesta del Corpus del año 1447.

Santa Juliana de Cornillón

Daremos un salto temporal y geográfico hasta la Edad Moderna castellana, donde se insertan las ordenanzas municipales más antiguas de Niebla. Es obvio y evidente el carácter religioso de la fiesta del Corpus, pero en esa mezcla tan habitual de vida social y religiosa de la Castilla moderna no tardó en convertirse en una ocasión para mostrar la sociedad local tanto en su composición como en su ordenamiento. También conviene destacar la proximidad de la fiesta al solsticio de verano, lo que para algunos investigadores supone un acercamiento a anteriores fiestas paganas muy vinculadas al carnaval, sobretodo en algunas de sus formas.

Dos razones fundamentales para explicar el realce extraordinario que sufre la fiesta durante los siglos XVI y XVII son, en primer lugar el Concilio de Trento (1545-1563) que utiliza la afirmación del Sacramento del Altar como principal arma contrarreformista. La segunda razón responde a la boyante situación de una Castilla que está en la cima del poder político y económico europeo gracias a los territorios americanos; es una época de ostentación en la que los concejos municipales asumen los gastos y la organización de la fiesta del Corpus.

EL CORTEJO DE LA PROCESIÓN

Tomemos como modelo el de la capital castellana, Madrid, de la que se tienen muchos datos y que junto a Sevilla, Toledo y Granada, fueron los referentes a seguir por el resto de poblaciones castellanas, adecuando el cortejo a sus más o menos modestas posibilidades.

De forma resumida el cortejo quedaría como sigue:

La tarasca, gaitero y “mojiganga” en cabeza. La tarasca era una especie de serpiente o dragón portado por hombres desde dentro y que realizaba movimientos exagerados, puede ser una representación del mal, finalmente vencido por el bien. La botarga o mojigón eran grotescas figuras que en ocasiones llevaban una vejiga o algún tipo de látigo/fusta con la que van golpeando a los transeúntes, probablemente el origen de los “zurriagos” que aún se confeccionan en Corpus tan próximos como los de nuestra localidad vecina de Bonares. La música venía representada por distintos instrumentos, según la zona, los más comunes eran la gaita, la dulzaina, las trompetas y, por supuesto los de percusión. No sólo iban en el cortejo, en muchas ocasiones también amenizaban las representaciones y/o Autos Sacramentales de por las tardes.

Los danzantes a continuación. Eran elementos fundamentales en toda procesión de Corpus y han evolucionado en el tiempo de diversas formas, desde las danzas de espadas a los famosos “seises” sevillanos.

En la villa de Niebla a veinte y un días del mes de enero / de mil y seiscientos y quarenta y ocho años…
Gastos del / día del Corpus / Cristi (nota al margen) /  En este cabildo se acordó que se le libre a don Cristo- / bal --- de Montija, alcalde hordinario de ella, / ciento y quarenta y un reales y medio que gastó el / año pasado de quinientos y quarenta y siete, como diputado / que fue para las dansas y otros gastos del día del / Corpus Cristi de que nos trajo una memoria jurada / de dichos gastos /

AMN, leg.5 fols. 418vº, 419rº

Los gigantes y cabezudos, sin ubicación fija, van corriendo de un lado a otro asustando y divirtiendo.

Gigantes y cabezudos (foto de Mer Domínguez)

Una representación infantil, normalmente de niños pobres de cofradías, asociaciones o instituciones benéficas. Quizás hoy evolucionada al cortejo de los niños que han tomado su Primera Comunión en el mismo año.
Las cofradías y cruces parroquiales.
Las comunidades religiosas y el clero.
La agrupación musical, que acompañaba a la custodia.
Los predicadores.
La custodia.
El palio, llevada por las autoridades municipales (Alcaldes, regidores, etc.)
Las personas importantes de la ciudad.

            LA ORNAMENTACIÓN DEL RECORRIDO.

            Aparte de la limpieza que los vecinos debían hacer de las calles por donde pasaba la procesión (normalmente las más destacadas y céntricas de la ciudad), solían adornarse los cortejos con:

            Colgaduras. Las fachadas se adornaban con telas especiales para la ocasión (tapices y telas varias) colgadas por los propios vecinos en sus casas o por comisiones en los edificios públicos.

En la villa de Niebla, en XX y nueve días del mes de / julio de mil y seiscentos e treinta y ocho años
Gastos de la fiesta (nota al margen) /
En este cauildo se leyó un memorial de gastos que parece / auer fecho el capitán Pedro Beltrán Regidor en las danças de la fiesta / del Corpus Cristi y Santo Ubalabonço, y otros gastos menudos / que se bieron y ajustaron y montaron docientos y sesen- / ta y sinco reales…

AMN, leg.5  fol.30vº

      Altares. Ofrecían una ocasión para detenerse y descansar, los había fundamentalmente de dos tipos: los que imitaban obras arquitectónicas, o los que se construían a base de escaleras tapizadas de flores, macetas, objetos litúrgicos, esculturas, etc.

            Pinturas. Más propias de las ciudades con grandes presupuestos en las que se  encargaban pinturas a artistas concretos para la ocasión.

            Toldos.  Eran un complemento de las colgaduras de las fachadas, sirviendo para proteger del sol al cortejo durante su procesionar, algunos incluso se regaban para paliar el calor.

            Flores y enramadas. Cometido exclusivo del ayuntamiento, las calles se cubrían de juncias, arrayanes, espadaña, romero, tomillo y otros vegetales.

En la villa de Niebla a veinte y ocho días del mes de / mayo de mil y seiscientos y treinta y ocho años…
Que se busquen /  danças y juncia / para la fiesta del / Corpus (nota al dorso) /
En este cabildo se acordó, se busquen dos danças y que se trayga / juncia, la qual se reparta entre los labradores para la fiesta / que se a deacer al Sanctissimo Sacramento, el día del Corpus. / para lo qual nombraron al señor capitán Gonçalo Beltrán de la Coba, regidor /

AMN, leg.5 27rº y 27vº

1952, Corpus de Niebla (fotografía de Manuel Álvarez)


            OTROS ELEMENTOS

            Formando parte de la celebración, pero fuera de la procesión se realizaban Autos Sacramentales, comedias y representaciones histórico-legendarias. Los Autos estaban dedicados a la exaltación de la Eucaristía, mientras que las comedias y otras representaciones normalmente eran más profanas y de temática previamente acordada por el ayuntamiento, que era quien contrataba a los comediantes.

Viernes, XXVI días del mes de mayo de 1581 años /
Libramiento a los / farsantes (nota al margen) /
En este cabildo se acordó se de librança de treinta y dos / ducados a Fernando de Nabarrete, farsante, por dos obras / que hizo ayer jueves, día del Corpus, atento a que con / ellas dieron mucho contento a este cabildo y a to- / do el pueblo /

AMN,    leg.1, 21rº


Fiesta del Corpus Cristi / año del 41 (nota al margen) / En este cabildo se acordó se haga fiesta el presente año al Santísimo Sa- / cramento – del Corpus Xristhi de un auto a lo diuino por la mañana /  y una comedia a lo umano por la tarde y para que se de fiesta está / una compañía en la villa de Moguer que estado en esta concertando / esta fiesta y por ella se le a dado --- mente ochenta ducados a dos / con que uno a uenido porque dixo quiere dar quenta a su compañía / y para que esto tenga efecto se comete a dicho alcalde / Alonso Rodríguez para que uean la dicha compañía y aciente por los / dichos ochenta ducados y no más quenta…

AMN, leg 5 fol 177rº

            Aunque muchas veces la maltrecha economía local hacía que los fondos se tuviesen que buscar en diversas fuentes:

Que se echazen / 100 bueyes (nota al margen) / En este cabildo se acordó atento a dichas nececidades / y para hacer la fiesta del Corpus Cristi deste año que se / echazen cien bueyes en dicha dehesa //
AMN, leg.5  fol. 288rº

Los toros, es el animal vinculado por excelencia a todas las fiestas de la Edad Moderna castellana. En Niebla la presencia de los eventos taurinos siempre va unida a las fiestas de carácter municipal.

Pero como decimos… eso será parte de otra historia.

Pelayo Castillo y Antonio Bonilla


BIBLIOGRAFÍA BÁSICA:

SANTIAGO VALIENTE TIMÓN. La fiesta del “Corpus Christi” en el reino de Castilla durante la Edad Moderna. En Ab initio, nº 3 (2011) pp. 45-57.